Mil historias que contar

Acéptalo: formo parte de tu vida. ¿Dudas? Pues cómo puedes olvidar cuando necesitabas con urgencia un servicio de fotografía y la encontraste entre mis páginas. Frunces el ceño ¿verdad? Claro, si te costó un ojo de la cara, pero al menos te hizo un buen trabajo.
Ni qué decir la vez que ubicaste a la animadora infantil para la matiné de tu sobrinita. Vaya que te enamoraste. Linda muchacha a quien luego la viste en televisión.
Aún así, mi estimado autor de esta bitácora, ¿dudas que formo parte de tu vida? Soy Páginas Amarillas y tengo mil historias que contar.

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